Carta a Papa Noel
Querido Papa Noel,
Espero que allá por el Polo Norte (o sur, no se bien donde estás, el GPS no me lo marca) esté un poco más fresco que acá. Por las dudas te aviso, traete bermudas y manga corta porque con el sobretodo ese que tenes te vas a cagar de calor cuando pases por Buenos Aires. Y sacate el gorro, que no solo te queda como el culo sino además te debe dejar toda la cabeza chivada y me vas a salpicar la alfombra del living cuando vengas.

Ahora, yendo a lo que verdaderamente nos compete, debo decirte que espero que este año te portes bien conmigo porque fue una año complicado che. Y no me vendría mal una novia nueva por que la que tenía se fue, un 14 de febrero. Me dejó un sobre lleno de dolares y una carta que decía (básicamente) "Espero que este dinero sea suficiente para disminuir tu dolor. El trabajo de la noche te abre muchas posibilidades, y ESTA es una que no puedo dejar pasar. Te quiere, Sheila". Trabajaba en un lugar que se llama Pampita, por ahi la conoces por que era muy famosa. Acá la mitad de la oficina me mandaba saludos para ella todos los lunes. Se ve que era una buena camarera, porque le dejaban mucha propina viendo la cantidad de plata que me dejó. La voy a extrañar, pero creo que con esta guita estoy para algo más, de hecho creo que le gusto a una de las bailarinas de Tinelli.
También estaba pensando en un perrito, el Chicho era medio boludo. Vos sabes que a partir de los 2 añitos se le había dado por pasar por abajo de los autos que vienen por la calle, autos en movimiento. Era un buen perro, murió joven, creo que tenía 2 años y 1 mes. Me lo trajo el vecino, agitado, nervioso, claro, es q no sabía como decirmelo: "lo envenenaron parece che". Pobrecito, tenía toda la panza marcada y las tripas para afuera, se ve que lo quisieron abrir para sacarle el veneno y no pudieron. Es otro que voy a extrañar.
Decime, ¿vos tenés influencia en la bolsa de trabajo? Porque me parece que en el trabajo me están por dar salida. Al parecer no le gusto a la novia nueva del jefe, una chica que se llama Xeila, un nombre parecido al de mi ex justo. Me recuerda tanto a ella. Yo no la conozco, porque nunca viene a la oficina, pero mi jefe me dijo que por mi salud y el bien de la empresa tenía que buscarme otros horizontes. No entendí del todo por qué me dijo "por tu bien", pero bueh si sabes de algo avisame che.

Bueno, eso nomás, yo se que puede parecer mucho pero no me digas que no podes, tenes a los duendes mágicos, al reno Rodolfo con la naríz milagrosa y todas esas cosas. Confío en que algo me vas a poder conseguir. No seas canuto como el año pasado, el mp5 ese que me trajiste me duró menos que un pedo en una canasta, y encima las fotos eran malisimas.
Ah! Una última cosa: por favor, hacé lo que tengas que hacer, pero por el amor de Jebus: quiero que el mundo deje de romperme las pelotas con Tron!! Ah! Y cuando pases por Chile deciles que te llamás Papa Noel, nada de viejito pascuero ni esos nombres pelotudos que te ponen.
Gracias Noel, en el congelador te dejo el fernet y una bolsa de rolitos por si tenes calor cuando pases por casa.
Un abrazo! Y feliz navidad!!
Deseo vs Necesidad. Round 2.
Como comenté en el post anterior, los argentinos somos los ases de la conveniencia. Tenemos la facilidad de dar vuelta una situación aunque la corriente esté en contra nuestra, y una de las demostraciones más claras de esto es el segundo round de nuestro debate sobre "Deseo vs Necesidad".
Antes mencionamos la habilidad de decidir que lo que necesitamos en realidad no lo necesitamos tanto, y ponemos nuestra atención (y nuestra billetera, muchas veces) a disposición del deseo. Mencionamos la posibilidad de disfrazar la necesidad en un deseo postergable. Hoy veremos la inversa, cómo convertir un deseo postergable en una necesidad de primer nivel.
Y también deberé ilustrarlo con un ejemplo con el cual me topé hace ya algún tiempo.

Madre entra con niña (13-14 años, no más) a local de prestigiosa cadena de zapatos/zapatillas. Las intenciones son claras:
"Tenes que comprarte zapatos para el cole, que lo puedas usar como para ir presentable a algun lado también". Una idea típica de las madres de crianza antigua, que creen que todos los zapatos son multi-uso. Yo la sufrí, y seguramente más de uno de ustedes también. La niña, como buena adolescente, no estaba del todo convencida con la idea del zapato comodín... y se terminó de convencer cuando vio una de esas sandalias de ensueño, esas con las que quería entrar en su cumple de 15. Relucientes, sobre la vidriera. Fue ahí cuando decidió cambiar ataque por ataque con la dueña de la tarjeta:
Madre: "Mirá estos, no te g... ? Juli! Veni para acá! Que son para vos!"
Juli: "Pará ma, que estoy viendo algo acá... veni vos un toque."
Madre: "No te voy a comprar nada, asi que no mires mucho."
Juli: "Mirá, no son lindas?" (cara de gatito de Shrek)
Madre: "Si, son hermosas, y carísimas, y no las necesitas..."
Juli: "Es que no tengo unas asi!! Zapatos me compras el año que viene, si total estamos en octubre ya!"
Madre: "No nena, los que tenes no dan más, no podes ir con eso al colegio"
Juli: "Si no me dicen nada, daleee!! Además vos y yo calzamos lo mismo, hasta los podes estrenar en el casamiento de Sonia!" (Atención! Golpe certero!)
Madre comienza a dudar, cambia el semblante y piensa en voz alta: "Si, puede ser, además combinan bien con el vestido que voy a usar, no?" a lo que Juli asiente con un "Ni hablar! Quedás divina!", madre sigue con el paso a paso para convertir el deseo en necesidad (recordar que había comenzado como estrategia de la joven) y la necesidad inicial en un deseo postergable mientras pronuncia: "Y es verdad lo de tus zapatos, además para el año que viene te crece el pie y no te sirven más, mmmm... bueno..." La mirada de Juli ilumina el local entero con su brillo, consiguió el par de sandalias que quería, no tendrá que pagar por ellos, y evitó comprarse un par de zapatos inmundos de esos que las madres siempre catalogan como "te van a durar un monton, y son lindos".
Con 2 simples frases, 2 simples mujeres fueron capaces transformar la necesidad en algo postergable ("El año q viene no sirve más") en beneficio de un par de sandalias que serán utilizadas 2 veces a lo sumo, porque la verdad que eran horribles.
Y en este enfrentamiento de Deseo vs Necesidad hay un claro ganador. Puedo afirmar, sin miedo a equivocarme que el deseo siempre es más necesario, y no hay discusión. Creo que en los últimos 6 meses nunca compré lo que necesité, bah... en realidad terminé necesitando todo lo que me compré, como corresponde. Y no debo ser el único...
Deseo vs Necesidad. Round 1.
Las personas, y particularmente los argentinos, tenemos una increíble capacidad para tergiversar pensamientos o situaciones de modo de ajustarlos a lo que nos conviene en ese momento. Algo así como acomodar la vela del barquito para donde mejor le pega el viento. Ejemplos sobran:

- Una presidente que ganó con el 46% pero nadie la votó.
- Un Maradona que era el Beckembauer argentino hasta que se comió 4 con, justamente, Alemania.
- Metaleros que tararean canciones de Bandana y le echan la culpa a la nena.
- Intelectuales que miran Showmatch y se desligan acusando algún familiar o amigo de turno.
- Etc etc...
Teniendo presente este tipo de situaciones, como para graficar el concepto, me viene a la mente una bastante particular. Una que si bien se da con mayor frecuencia en las mujeres, algunos hombres también incurrimos en ella. Y es eso de transformar el deseo en una necesidad imperiosa o la necesidad imperiosa en deseo que puede ser postergado
(en beneficio de algún otro capricho, claro). Suena rebuscado, pero no lo es tanto, y lo explicaré con 2 ejemplos de los cuales he sido testigo en las últimas semanas. Aunque hoy solamente les ejemplificaré la primera mitad... porque sino despues me quedo sin ideas, no soy tan creativo como parezco (?).
Transformando el deseo en una necesidad imperiosa
Yo me encontraba en local de carteras (ponele que Prüne) viendo posible regalo del día de la madre, aunque pensandolo bien, decir que me "encontraba" en el local es una falacia grande como el Maracaná... estaba completamente perdido y desorientado ahí adentro.
En fin, fuí bendecido con la siguiente situación:
Mujer entra a local de carteras acompañada de su marido, el cual ya sabe que la señora le va a reventar la tarjeta. El pobre tipo, según pude apreciar, entró engañado dado que la mujer cruzaba el umbral a la voz de: "No, es que NECESITO una carterita, pero chiquita, para las fiestas y eso viste? Para no llevar la otra negra grandota, si total uno nunca lleva más que unos pañuelitos, unas aspirinas, las llaves, el celular... por eso, algo chiquito."
Aquí quiero hacer un paréntesis para hacer justicia por mano propia en nombre del idioma castellano: La señora en cuestión abusó sistemáticamente de la utilización del "No" adelante de casi cualquier frase, y eso es algo que me revienta soberanamente las pelotas. Vieja conchuda y la puta madre que te parió!
Acto seguido el marido le señaló una carterita bastante elegante, chiquita, y delicada que la mujer rechazó dando los primeros indicios de su verdadero objetivo. Aunque debo reconocer que salió del paso con elegancia justificando un "NO, si, es linda... pero ya tengo una muy parecida" (Nota machista: las mujeres siempre tienen algo parecido a lo que a vos te gustó, pero que ellas no quieren comprar). Pero aquí el detalle no es que tengan una parecida, ya que habitualmente tienen 200 carteras, sino que mientras le decía que no, su mirada brillaba a causa de una de las vedettes del local que se encontraba en la otra punta del establecimiento carteril. El fraude empezaba a consumarse...
A todo esto el hombre ya había cambiado su semblante, dado que la señora se acercaba peligrosamente al sector donde están las carteras tamaño valija cuyo precio alcanza valores de 4 cifras. Y encima sumale que esas carterotas poco tenían que ver con la descripción que su mujer le había dado. Si le hubieran visto la cara, decía algo así como: "Yo soy un boludo que le creo a esta yegua y entro como un chorlito, siempre". Les juro que me dió mucha risa, pero al mismo tiempo pude sentir su tristeza, casi que la compartí. Y más cuando intentó esbozar un: "Pero vos no me dijiste que tenías que comprarte una cartera chiquita?".
Y más cuando la yegua le contestó, y aquí está el punto sobre el cual reflexiona este post: "NO, si, pero me acordé que hace poco Lucía (la nena) se compró una re linda y despues le voy a preguntar donde. Y además justo ayer la que uso para salir, cuando vamos a cenar, viste? Bueno, esa justo ayer medio que se rompió y necesito una que pueda usar más seguido también, porque no tengo una asi linda, y tiene que ser más o menos grande porque sino no entra nada. Necesito más bien una de este estilo -señalando un cartel que ostentaba un violento $3900- porque no puedo andar con cualquier cosa, al trabajo (abogada la señora segun pude oír) y ... bla bla bla..."
Esa mujer dió un monólogo de 4
minutos que incluyó 150 invocaciones de la palabra "necesito" en un clarisimo (y posteriormente efectivo) intento por convencer al marido de que lo que en realidad necesitaba era ESA cartera en particular por su multi-uso, su polifuncionalidad social y particularmente por su cómoda portabilidad y amplio espacio (era INMENSA). Todas mentiras mal paridas por un irrefrenable deseo de conseguir la presea más valiosa, la cual le permitiría luego presumir frente al grupo de amigas y así elevar su rango dentro de la manada. Escena que ya había imaginado 16 veces en el trayecto desde que dijo "La llevo" hasta que enunció su intención de abonarla en 12 cuotas ante la mirada atónica del pobre hombre que veía escapar $3900 en un aditamento de cuero que jamás llevaría elementos de similar valor en su interior. Todos sabemos que en la cartera llevan boludeces y nunca, repito: nunca, tienen una aspirina o pañuelitos cuando son necesarios.
En mi interior pensaba "Mirá qué hija de puta como le dió vuelta la tortilla al pelado" (porque el tipo era pelado)... pero luego, profundizando en mis comportamientos me di cuenta de que yo también sufro de este sindrome. Aunque esa es historia para el siguiente round...
Andate a la shit!!
Todos en algun momento de nuestras vidas caemos en la utilización de alguna palabra extranjera, en su mayoría provenientes del inglés, y puntualmente del inglés estadounidense. Muchas veces porque no se tiene a mano una traducción acorde o comoda, ejemplos:
* Show porque "espectáculo" es muy largo y poco copante.
* Drive en el tennis que no se cuál sería la traducción, y decir "derecha" es una discriminación a nosotros los zurdos.
* Offside en el football, porque "fuera de juego" consume mucha saliva, y fútbol le dicen los mersas.
Y muchas otras ocasiones solo porque somos asesinos del idioma que nos queremos hacer los cool y tiramos palabritas sajonas en medio de la charla para demostrarle al mundo nuestra gran cultura idiomática. Y estoy seguro de que ninguno de todos estos poliglotas (de ahora en más, polídiotas) no saben ni que quiere decir sajón, ni por donde habitaban los tipejos esos. En fin...
Todo esto empezó ayer cuando, en el trabajo, viene uno de estos aparatos (que lo tengo montado en un huevo, no puedo evitarlo, es demasiado pelotudo), se me acerca y me dice lo siguiente:
- Boloh (arrancamos mal, ni siquiera sabés hablar un castellano argentinizado), estoy saturado de este shift (turno, jornada laboral, horario) del orto! Todo el día en meetings (reuniones). Estoy podrido de las call conferences (conferencias telefónicas)!!
"Hablá bien hijo de puta!!" Rezaría un personaje de Diego Capusotto... Una vez terminada la jodida frase, y liberado de mi indignación por esta falta de respeto a nuestra ya-bastante-maltratada lengua, me detuve a pensar unos segundos sobre lo que había acabado de ocurrir. Para empezar, la pronunciación de mierda de este muchacho me generaba un punzante dolor de oído que era inevitable para mi, que soy un tipo de inglés curtir, por estudios y por trabajo. Y por otra parte caía en cuenta de toda esta extranjerización de nuestro idioma, un fenómeno que nos ataca sin darnos cuenta, nos toma por la espalda y nos mete palabra tras palabra bien adentro del orto para que no la podemos hacer salir ni con un laxante disfrazado de diccionario.
Esta situación me llevó, indefectiblemente, a preguntarme ¿por qué pasa esto?. ¿Es por la tele?, no, porque en la tele también escuchamos a los mexicanos de ESPN, los chilenos de la TV Chile, y a la Mole Moli en Showmatch, y sin embargo yo no escucho a ningun porteño decir "culiao". Asi que la tele no es. ¿Es por la música? Y puede ser. Pero si fuera por la música todo el mundo estaría vestido con gorras y cadenas, ropa 3 talles más grande y andaría por la calle al grito de "Perrea negra sabrosa, perrea que me gusta tu trasero inflado". Asi que no creo que sea tanto por la música. ¿Es por Harry Potter? Lo dudo bastante. La boluda esa de J.K. Rowling ganó millones y millones escribiendo un libro cuyas palabras más dificiles son las que inventó ella para ponerle los nombres a las pócimas, los trucos de magia o no se que otra estupidez más con nombres raros. Igual, a pesar de ser una burra, la "boluda esa" vive en un castillo y yo, que me la doy de pisho, escribo estas lineas ignotas desde mi humilde monoambiente. Ahora es cuando JKR debería aparecer y decirme "¿Quién es el boludo?"... igual es ella la boluda, obvio, por más plata que tenga. La plata no te hace menos boludo, sino preguntale a Fort.
Bueno, ya derrapé demasiado. Podríamos seguir toda la noche teorizando si quieren, pero no!! Una y otra vez no!! La respuesta es mas simple: es por que somos todos giles y gilas. Y digo somos porque yo soy el primer boludito en hacerme el cool, pero no puedo evitarlo... hablo 9hs de inglés a diario. Me sale solo, aunque reniegue de ello. Aunque me sienta un pelotudo cuando el portero me mira con cara de "nene, ¿de que planeta viniste?" cuando le digo "¿Puedo pagar las expensas por Home Banking?".
Imaginensé si encima le digo "¿Escuchaste la canción del Frog Pepe?" o "Me importa un egg la conchuda de la administradora!" y mucho menos lo imagino en la cancha gritando un "GOAL!!". Solo imaginar su cara ya me hace sentir un salame, pero me da risa igual. Y claro, pobre Michael, de palabras raras con caza one...
Metete el paraguas en el orto
¿Viste cuando vas caminando por la calle mientras está lloviendo (no te digo fuerte, llueve nomás) y viene la gente malparida ocupando el poco techito que te queda para zafar? Bueno, eso me revienta. Peor cuando los muy reventados caminan con un paraguas que bien podría ser usado como sombrilla en Gesell el 15 de enero. Suele suceder que esas semi-carpas que utilizan para cubrirse del agua tengan algun “fierrito” suelto, tambien conocido como “cacho de metal que sobresale porque sos tán rata que no te comprás un paraguas nuevo”. Armas letales que suelen encontrar sus víctimas favoritas en las personas a las cuales la vida les pijoteo centimetros. Como a mi. Por lo que me considero con la autoridad moral y el suficiente conocimiento de causa como para recontra putearlos cuando lo hacen. Y bastante los puteo la verdad, alguna escupida me habré ligado, pero no me importa porque como llueve me la limpio al toque. También habré revoleado algun q otro paraguas o empujado algun q otro pelotudo (o pelotuda, aunq no me gusta golpear mujeres).
En fin, recuerdo aquella vez (creo que fue ayer) donde la voluminosa joven oficiaba de medianera entre una mitad de la cuadra y la otra, tapando cualquier intento de sobrepaso, no solo por el increíble tamaño de su paraguas sino tambien por su propio peso específico. Cuando la vi de lejos, inmediatamente me di cuenta de que iba a tener que rodearla si quería pasar. Me recordó a los años mozos de María Marta Serralima. Empujarla sería imposible, no soy He-Man.
A medida que se acercaba, me iba preparando para hacer mi jugada y evitar empaparme. Yo venía mas bien tirado a la izquierda, y ella más a la derecha. Bajo techo, claro, como todo forro con paraguas. Como indica la lógica, yo me abriría aun más hacia la izquierda (casi cayendo a la calle) para pasar, suponiendo que ella se quedaría sobre su línea. (Entre nos, la línea la había perdido hacía bastante). En fin, creo q cualquiera hubiera hecho lo mismo con lógica Passarelliana: uno por adentro y otro por afuera, a lo Piojo Lopez – Batistuta del ‘98. Pero no.

Evidentemente esta malcogida nunca vió fútbol, o no le gustaba Passarella. Y me lo demostraría de manera muy afectuosa en el momento de sobrepaso. ¡¿Podés creer que la muy hija de puta volteó toda su circunferencia para dejar pasar a una vieja y me clavó el famoso fierro choto ese en el medio del ojo?!. Pero bien en el medio eh!! Bah, en realidad fue en la parte blanca del ojo, sino todavía estoy llorando. Obviamente la vieja en cuestión también tenía su paraguas gigante. Pero es vieja, la podemos bancar un poco más. No mucho, pero un poco.
Ahora bien, lo bueno de todo esto es que se me incrustó tan adentro que cuando moví la cabeza para librarme de ese sufrimiento, digno del infierno dantesco, el paraguas se le dió vuelta completamente dejándola al descubierto, desnuda ante la impía garúa que humedecería lo más profundo de sus pliegues laterales causados por la acumulación de alfajores. Imaginen la cantidad de agua que impactaría en semejante cuerpo. Si le escurrimos la ropa llenamos, por lo menos, una bañadera de yacuzzi. Su cara no tenía desperdicio. Yo creo que se sintió como si le hubiesen levantado el plato antes de terminar de comer. No sabía si pedirme perdón o putearme. Por lo que optó por no decir nada y simplemente levantar la palma de su mano derecha como diciendo “disculpá”. O tal vez quiso decir “te daría una cachetada, pero veo q te estás agarrando el ojo”. Yo hubiera querido decirle “¿porque no te metes el paragua’ entre las piernas y te vas un poquito a la reputisima madre que te parió?”, pero me contuve porque soy un caballero.
En fin... ya va a aprender que para caminar bajo techito hay que bancarsela y salir sin paraguas. Pero si salis con paraguas, caminá lo mas lejos del techo que puedas, para que ningun forro como yo te haga mierda el paraguas metiendo el ojo adentro del fierrito suelto. Una practica común entre los distraidos y los masoquistas.
Al final, yo me fuí sin mi ojo, pero con la satisfacción de haberle dado su merecido a esa maldita. También tuve que pedir un turno a la clinica de ojos del Dr.Nano, pero esa será otra historia. Aun así... ¡Que lindo es caminar bajo la lluvia!
Y recuerden, los zapatos de goma son la mejor opción para patearles el culo a la gente que camina con paraguas bajo techito.
Ricardo Arjona, me cago en vos!
El otro día le dije a una chica, por medio de twitter, y en modo jocoso: "Te parto como queso Gruyere". Recibí mas críticas que el índice de inflación del INDEC. El gataflorismo (de hombres y mujeres eh!) me llevó a la conclusión de que ya no se trata de qué se dice, o cómo se dice, sino de quién lo dice. Claro! Si en vez de ser yo quien dejara fluir la libido en un twitt, hubiera sido Gonzalo Heredia (el grasa de moda) seguramente la muchacha en cuestión se hubiera humedecido hasta la cabellera y todos hubieran sobado al forro este con frases como "Que titán! se voltea a la que se le ocurre!". Puedo afirmar, con un riesgo de error mas bajo que la María Eugenia Ritó, que el galancito de cuarta este no hubiera recibido un solo reproche, por supuesto. A mi por poco y me mandan a la hoguera, con cebollitas, papitas y zanahorias. Y veneno para sazonar.
¿Aún no soy claro? Vamos con el ejemplo para hombres. Es simple papucho, mirá. Imaginate esta situación: viene Pamela David y te dice: "Te agarro esta noche y te hago bajar 10 kilos". ¿En que pensaste? Claaaro, que hoy salís a correr de noche por Puerto Madero, ¿no? No seas cretino, no te lo crees ni vos. Ahora bien, imaginate que la misma oferta viene firmada por la yegua de los almuerzos: Mirtha Legrand. Lo primero que vas a pensar es "Esta vieja me va a pedir que le cuente las arrugas, o peor aún!! las berrugas!!". Creeme que si no transpiras con eso como para bajar 10 kgs, entonces el desodorante está de sobra en tu baño.
Y tengo algunos ejemplos más arjonísticos para fortalecer mi teoría:
- Yo digo que me gusta la menstruación y soy un asqueroso, y si dice Arjona "de vez en mes la cigüeña se suicida" es un divino... cómo es? Esa fue la base de la cual me surge esta reflexión. "La cigüeña se suicida"... ¿¡QUE ES ESO?!
- Yo digo que tiene las tetas caidas, y él dice que "son victimas de la gravedad", no veo la diferencia, al fin y al cabo estan caídas igual. Pero yo seré crucificado, muerto y sepultado. Y nada de resucitar.
- Yo digo que está gordita, y él dice "un par libras de mas": acá no hay discusion, es exactamente lo mismo! Pero, una vez mas, mi destino será mas parecido a la silla electrica que al colchón de agua.
- Yo digo "ir de putas", y el señor dice "besos de alquiler". Ahora ¿la señorita pasó de ser una zorra a una lady? No, el fin es el mismo. Que nos acaricien la nutria un rato. Pero de nuevo la ligo, y ahora soy un putañero, pajero, loser, degenerado, "que bajo que cayó", "hay que conseguirle una novia". Que la sigan mamando.
- "Si el pasado te enseño a besar así", ¿a cuantos te habrás clavado antes?. No quiero ni imaginar las consecuencias de esbozar esa pregunta. Lo minimó que voy a recibir es un homenaje a Lorena Bobbit y algunos puntos de sutura.
¿A donde quiero llegar con esto? Eso aún no lo decido, o tal vez no lo recuerdo ahora, y terminé por hacer catarsis contra Gonzalo Heredia y el malparido de Arjona, que siempre dice boludeces adornadas para hacernos quedar como idiotas a todos los demás.
Me pregunto: ¿a ustedes les pasa esto? ¿O soy yo el único loser?
Saludos, y recuerden que los zapatos de goma son ideales para bajitos, porque suelen tener 2 o 3 cms de suela.
Invierno con Helado – Consecuencias

Para darle seguimiento al caso de las heladerías de 365 días que comenzamos hace algunos días, debemos concluir nuestro análisis citando a los principales damnificados de estas malvadas corporaciones del frío que cambiaron las costumbres del mundo cuando decidieron que su vil, delicioso y engordador producto debía estar disponible durante todo el año, aun cuando afuera la temperatura estuviera por debajo del 0°.
Los que cagaron con toda esta movida son:
- Las masitas secas y finas: en mi ciudad natal era una tradición dominguera, casi como la pizza de la noche, el comprar masitas al salir de la iglesia para reventarlas después del asado o las pastas correspondientes. No era mi caso, ya que yo no iba a la Iglesia, así que las compraba en estado de pecado podríamos decir. Bah, tampoco las compraba yo, ya q estamos hablando de como 15 años atrás, y en ese entonces para comprar masitas tenía que pedirles plata a mis padres o pedirles q las vayan a comprar directamente. En fin, la joda es que las heladerías se apoderaron del postre dominguero, y dan fuerte competencia también al flan de la abuela.
- Las tortas: Alguien que me explique que es esa costumbre de, en los cumpleaños, traer la torta y 2 kilos de helado. ¿Qué necesidad hay de traer helado?! "Pasa que algunos no comen torta". Y QUE NO COMAN NADA ENTONCES! O compra masitas!! ¿Por qué helado? Al final todos terminan comiendo helado, y te clavas con más la mitad de la torta que va a ir a parar a la heladera, cargándote la vida; porque después tenes que andar haciendo malabares para que el fiambre no termine arriba de la crema.
- El pobre viejo pochoclero de la plaza, y el de la calesita (si no hay pochoclos no hay calesita, y viceversa). Y el que hace garrapiñadas también (aunque suele ser el mismo viejo). El pobre tipo tuvo que empezar a cargar la heladerita con Torpedos (frutilla y limón), y los famosos "palitos-bombón-helado". Y si encima tiene alguna heladería cerca, tiene la cancha embarrada al máximo. ¿Quién va a comprarse un palito-bombón si puede irse a Mu***i's (no pagaron, no se nombra, putos) a comprarse un cuartito? Pobre cristiano, al final tiene que cargar cada vez con mas bártulos y comerse el garrón de que la heladería le lleva los clientes. Si encima es una de esas heladerías grandes que pueden llegar a tener juegos para los chicos, otro que sale perdiendo es el de la calesita. Y así terminan las plazas despobladas, la sortija colgada de una columna sin ser retirada del porongo, y el pobre pochoclero cargando con todo el equipaje maldiciendo a los hijos de puta de la heladería.
- Los restaurantes (obviamente nos vamos a comer un helado al Vo**a de en frente es mas rico q el bombón escoces de 3 meses q tiene el Tito en la heladera). Acá por ahí la pérdida no es tan grave. Ya que vos fuiste y ya te comiste tu buena porción de matambre tiernizado a la pizza con fritas, acompañado de un vino tal vez y par de gaseosas si fuiste
con los pibes. Pero es notorio como la gente ha dejado de consumir postre en el resto (salvo que sea irresistible) para disfrutar de un buen heladito afuera. Siendo así muchos restaurantes tienen convenios con diferentes heladerías para poder retener al cliente comiendo en la mesa, dado que eso implica la posibilidad de que el sujeto repita postre y se pida un par de cafés para matar la modorra post comida.
Seguramente haya algunos perdedores mas en esta despareja competencia que proponen los empresarios del helado, como los consumidores que de a poquito nos van cepillando con los precios, ya que no han acostumbrado tanto a comer helado, que casi no nos importa pagar $60 por 1 Kg de helado. Que pelotudos que somos.
Saludos, y recuerden, los zapatos de goma no hacen tanto ruido como los que tiene suela de madera.
Ah! Les dejamos una encuesta, a ver como viene la mano:
Para darle seguimiento al caso de las heladerías de 365 días que comenzamos hace algunos días, debemos concluir nuestro análisis citando a los principales damnificados de estas malvadas corporaciones del frío que cambiaron las costumbres del mundo cuando decidieron que su vil, delicioso y engordador producto debía estar disponible durante todo el año, aun cuando afuera la temperatura estuviera por debajo del 0°.
Los que cagaron con toda esta movida son:
- Las masitas secas y finas: en mi ciudad natal era una tradición dominguera, casi como la pizza de la noche, el comprar masitas al salir de la iglesia para reventarlas después del asado o las pastas correspondientes. No era mi caso, ya que yo no iba a la Iglesia, así que las compraba en estado de pecado podríamos decir. Bah, tampoco las compraba yo, ya q estamos hablando de como 15 años atrás, y en ese entonces para comprar masitas tenía que pedirles plata a mis padres o pedirles q las vayan a comprar directamente. En fin, la joda es que las heladerías se apoderaron del postre dominguero, y dan fuerte competencia también al flan de la abuela.
- Las tortas: Alguien que me explique que es esa costumbre de, en los cumpleaños, traer la torta y 2 kilos de helado. ¿Qué necesidad hay de traer helado?! "Pasa que algunos no comen torta". Y QUE NO COMAN NADA ENTONCES! O compra masitas!! ¿Por qué helado? Al final todos terminan comiendo helado, y te clavas con más la mitad de la torta que va a ir a parar a la heladera, cargándote la vida; porque después tenes que andar haciendo malabares para que el fiambre no termine arriba de la crema.
- El pobre viejo pochoclero de la plaza, y el de la calesita (si no hay pochoclos no hay calesita, y viceversa). Y el que hace garrapiñadas también (aunque suele ser el mismo viejo). El pobre tipo tuvo que empezar a cargar la heladerita con Torpedos (frutilla y limón), y los famosos "palitos-bombón-helado". Y si encima tiene alguna heladería cerca, tiene la cancha embarrada al máximo. ¿Quién va a comprarse un palito-bombón si puede irse a Mu***i's (no pagaron, no se nombra, putos) a comprarse un cuartito? Pobre cristiano, al final tiene que cargar cada vez con mas bártulos y comerse el garrón de que la heladería le lleva los clientes. Si encima es una de esas heladerías grandes que pueden llegar a tener juegos para los chicos, otro que sale perdiendo es el de la calesita. Y así terminan las plazas despobladas, la sortija colgada de una columna sin ser retirada del porongo, y el pobre pochoclero cargando con todo el equipaje maldiciendo a los hijos de puta de la heladería.
- Los restaurantes (obviamente nos vamos a comer un helado al Vo**a de en frente es mas rico q el bombón escoces de 3 meses q tiene el Tito en la heladera). Acá por ahí la pérdida no es tan grave. Ya que vos fuiste y ya te comiste tu buena porción de matambre tiernizado a la pizza con fritas, acompañado de un vino tal vez y par de gaseosas si fuiste con los pibes. Pero es notorio como la gente ha dejado de consumir postre (salvo que sea irresistible) en el resto para disfrutar de un buen heladito afuera. Siendo así muchos restaurantes tienen convenios con diferentes heladerías para poder retener al cliente comiendo en la mesa, dado que eso implica la posibilidad de que el sujeto repita postre y se pida un par de cafés para matar la modorra post comida.
Seguramente haya algunos perdedores mas en esta despareja competencia que proponen los empresarios del helado, como los consumidores que de a poquito nos van cepillando con los precios, ya que no han acostumbrado tanto a comer helado, que casi no nos importa pagar $60 por 1 Kg de helado. Que pelotudos que somos.
Saludos, y recuerden, los zapatos de goma no hacen tanto ruido como los que tiene suela de madera.
Pagate una siesta

¿Pagate? Si, pagate una siesta. El otro día, mientras iba contento hacia mi flamante trabajo en una gran empresa multinacional de telecomunicaciones que no me pagó para que la nombre y escuchando un rato de radio para informarme un poco, fui abordado por una indignación tamaño Jumbo: ahora la gente paga por dormir la siesta. Bah, en realidad hay gente que pretende cobrarnos para que vayamos a un lugar extraño y lleno de sahumerios y música bajita a dormir la siesta. Quiero pensar que no hay muchos boludos que paguen para dormir la siesta, pero ahora hay gente que ofrece "servicios" de "Siesta Reparadora", tal cual lo llamó la Argentinísima mujer que fue entrevistada en la radio. Más allá de la sorpresa que me produce este "servicio" que va desde los 100p en adelante, debo reconocer que la visión de negocios de este grupete está a la altura de otras grandes narices olfateadoras de giles, como los psicólogos de perros, los spas para perros, y el hijo de puta que le dio el título a "Toti" Pasman, otro gran invento argentino. Decir que encontraron agua adentro de las piedras sería faltarles el respeto, estos chicos encontraron petróleo adentro de un Palito de la Selva. Superaron todas mis expectativas. Y ni siquiera tienen página web, que es el requisito mínimo para que una argentinidad de estas sea, cuanto menos, algo que existe y se puede ver. De más está decir que la conductora del programa no se oía muy convencida de este incipiente negocio.
Luego pienso: ¿nos toman por pelotudos? ¿O es que en verdad nos estamos pelotudizando y no nos damos cuenta y ellos si? Lo mas gracioso de todo era cuando decía: "En realidad, vos dormís 20 minutos, pero el proceso dura casi 50, entre que el 'coach' te hace las preguntas necesarias para saber cuál es tu perfil y bla bla bla". ¿Mi perfil? Mi perfil es el que sale en las fotos cuando salgo de costado, con la nariz torcida y la panza tirada para adelante (pues claro, la panza está de moda). Mi perfil es el que sale en Facebook, o en twitter, o en linkedin, o en alguna de todas las putas redes sociales que hay por ahí, y para eso me gasto en cargar uno por uno. Ahora, mi perfil de "siesteo" si que es algo que me sobrepasa. Está muy lejos de mi comprensión. También introdujo al mundo un nuevo termino: "siestear", que claramente es la acción de dormir siesta. Son unos iluminados, es imposible no verlo.
Volviendo al tema del proceso, si tenes 50 minutos de proceso, y 20 minutos de siesta. Básicamente te comes una horita ahí, por lo cual la hora del almuerzo te la tenes que morfar en el escritorio y comerte el pollo arriba de la computadora, sino no dormís la "siesta reparadora", no alcanza el tiempo. Pero eso no es lo peor, lo peor es que están media hora haciéndote preguntas. Que forrada!! Yo vine a dormir, no a que me interroguen, para eso me robo una verdulería y le contesto las preguntas al oficial de turno, ¿Dónde está la cama? No, no hay cama. ¿Qué? Que no hay cama, te hacen dormir en alguna silla loca diseñada especialmente para dormir siestas. Un siestador, o siestero, o anda a saber cómo corno se llama. Otra contra es que en realidad no dormís, ya que ellos no quieren que llegues al sueño profundo, eso es para la noche. No, los muy hijos de puta te mantienen ahí, al borde, y cuando estás en ese punto sin retorno, ahí donde ya lo tenes... PAF!! Te prenden la musiquita y arriba. Al menos no te tiran el radio-reloj ese de mierda que te suena a las 8 cuando te levantas. Y lo menos de lo menos de todo es que cuando te vas (o cuando entras, eso no lo especificaron) tenes que PAGAR.
En resumen: no dormís, no te acostas en una cama, no tenes tiempo para comer, y ¿encima tenes que pagar 100p? Yo paso, prefiero clavarme una sándwich de mila con jamón y queso y sabes la siesta que me echo después de eso! Ahí nomás, en el comedor de la oficina, sin música, ni sahumerios, y con los 100p custodiados por mi foto carnet dentro de la billetera. A lo sumo deberíamos hacer como en Japón, que en las compañías tienen unos nichitos para echarte un rato, esa te la banco y hacemos siesta multitudinaria (y dije Siesta, no Fiesta, que cabezas podridas).
Yo personalmente me sentí indignado, insultado en mi intelecto (o eso que tengo que simula ser un intelecto), pero a la vez me puso en alerta: ¿somos tan infradotados como para pagar 100p (o más) por dormir una siesta?
Y a la vez también me sentí orgulloso de mis compatriotas: nuestra capacidad para idear cosas completamente descabelladas no tiene límite. Aunque eso no es exclusividad del argentino, debemos reconocer que lo hacemos muy bien!
Saludos, y recuerden que los zapatos de goma son buenos para cuando llueve, porque no ref-falan.
Invierno con Helado – Causas
Hoy mientras escuchaba a la grosa de Julieta Pink en su segmento de la gorda con helado, dijo algo que me dejó pensando: las heladerías, ahora, abren todo el año. Y es verdad, claro. Todos lo sabemos, no es que descubrió la pólvora tampoco. También recordó, acertadamente, que antes muchas de las heladerías tradicionales se transformaban en “galletiterías” para pasar el frío invernal con algún ingreso que al menos permitiera solventar los gastos y que alcance para pagar la luz.
Arranquemos mejor por el principio: ¿alguien pensó en la causa de semejante cambio? Causa única es muy difícil encontrar, yo mas bien apuntaría a una conjunción de elementos que culminaron en las heladerías de 365 días.
A saber:
Las operaciones de amígdalas: hoy ya casi ni te duelen pero claro, antes te las arrancaban de un manotazo seco, como si fuera el hilito que te quedó colgando del sweater. Ahí iban corriendo a la heladería, a comprar un poco de chocolate amargo para pasar el dolor y entonces… PAF!! “Boca de Dama. $0,75 el kg” SI! 0,75, no había tanta inflación vio. ¿Cómo te ves deglutiendo un coquito con la garganta en rojo? Yo te veo complicado, sabelo.
Los humanos nos hemos vuelto más gordos, o más resistentes al frío. O ambas en realidad, porque cuanto más gordo estás menos frío tenes. Así las cosas, ¿por qué no comer helado en invierno? Así saciaríamos nuestra gula heladera, y recuperamos de paso un poco del frío que la contaminación nos robó. La respuesta es simple, porque el hijo de puta de Pepe, el pelado (que usa quincho, está a la vista) no abre la heladería entre mayo y octubre. Obviamente hoy en día, el bueno de Pepe (no era tan forro al final, el helado ‘taba bueno) ya no usa quincho porque lo gastaban con Silvio Soldán, pesa 40kgs mas, usa bastón y, obviamente, ya no tiene heladería porque las heladerías de barrio fueron arrasadas por las grandes corporaciones heladeras que no voy a nombrar porque no me quisieron poner un peso, ratas apestosas, con lo que te cobran un kilo de helado, hasta en invierno!! ¿A quién se le ocurre?! En fin… la cosa es que las grandes corporaciones heladeras se avivaron de los Pepes y dijeron “Zas! esta es la nuestra! En el invierno está el negocio!” ¿Cómo se le ocurrió? Y la verdad que no lo sé, sino lo hubiera hecho yo, no?
Y por último, el calentamiento global: causa lógica, que cae de madura. Y no lo dejé para el final porque si, sino porque creo que hay un trasfondo de intereses y poder aquí. Hace más calor durante más tiempo, entonces no da para comerte una torta de chocolate con dulce de leche cuando chivas por los 35° que hay afuera. Y es aquí donde las malvadas corporaciones heladeras entran nuevamente en juego: estoy seguro de que han sido ellas las que impulsaron el cambio climático, financiando proyectos malvados como los concursos de camisetas mojadas (nada más caliente que un macho alfa el 15 de enero en el Reef Open), Showmatch (otro elevador de calentura masculina), los vertederos de desechos tóxicos en África y Sudamérica y, por supuesto, el Proyecto Manhattan y todos sus derivados nucleares alteradores del ecosistema. Está a las claras que los únicos beneficiados económicamente de todos estos cuadros icónicos del siglo XX son las heladerías, en claro perjuicio de, entre otros, los pobres panaderos que tantas masitas (secas y finas) no han sabido regalar. Está clarísimo: el cambio climático es culpa de los heladeros, y nadie más que los heladeros. ¿O hacen falta más pruebas?!
Ahora bien: ¿alguien pensó en las consecuencias de semejante cambio? Nosotros sí, pero como se nos derrite el helado, lo dejamos para la próxima.
Saludos, y recuerden: los zapatos de goma evitan que nos quedemos pegados si mordemos un cable pelado.

