Zapatos de Goma Filosofía de lo Cotidiano

8nov/10Off

Deseo vs Necesidad. Round 1.

Las personas, y particularmente los argentinos, tenemos una increíble capacidad para tergiversar pensamientos o situaciones de modo de ajustarlos a lo que nos conviene en ese momento. Algo así como acomodar la vela del barquito para donde mejor le pega el viento. Ejemplos sobran:

  • Una presidente que ganó con el 46% pero nadie la votó.
  • Un Maradona que era el Beckembauer argentino hasta que se comió 4 con, justamente, Alemania.
  • Metaleros que tararean canciones de Bandana y le echan la culpa a la nena.
  • Intelectuales que miran Showmatch y se desligan acusando algún familiar o amigo de turno.
  • Etc etc...

Teniendo presente este tipo de situaciones, como para graficar el concepto, me viene a la mente una bastante particular. Una que si bien se da con mayor frecuencia en las , algunos hombres también incurrimos en ella. Y es eso de transformar el en una imperiosa o la imperiosa en que puede ser postergado

(en beneficio de algún otro capricho, claro). Suena rebuscado, pero no lo es tanto, y lo explicaré con 2 ejemplos de los cuales he sido testigo en las últimas semanas. Aunque hoy solamente les ejemplificaré la primera mitad... porque sino despues me quedo sin ideas, no soy tan creativo como parezco (?).

Transformando el deseo en una necesidad imperiosa

Yo me encontraba en local de (ponele que Prüne) viendo posible regalo del día de la madre, aunque pensandolo bien, decir que me "encontraba" en el local es una falacia grande como el Maracaná... estaba completamente perdido y desorientado ahí adentro.

En fin, fuí bendecido con la siguiente situación:

Mujer entra a local de carteras acompañada de su marido, el cual ya sabe que la señora le va a reventar la tarjeta. El pobre tipo, según pude apreciar, entró engañado dado que la mujer cruzaba el umbral a la voz de: "No, es que NECESITO una carterita, pero chiquita, para las fiestas y eso viste? Para no llevar la otra negra grandota, si total uno nunca lleva más que unos pañuelitos, unas aspirinas, las llaves, el celular... por eso, algo chiquito."
Aquí quiero hacer un paréntesis para hacer justicia por mano propia en nombre del idioma castellano: La señora en cuestión abusó sistemáticamente de la utilización del "No" adelante de casi cualquier frase, y eso es algo que me revienta soberanamente las pelotas. Vieja conchuda y la puta madre que te parió!
Acto seguido el marido le señaló una carterita bastante elegante, chiquita, y delicada que la mujer rechazó dando los primeros indicios de su verdadero objetivo. Aunque debo reconocer que salió del paso con elegancia justificando un "NO, si, es linda... pero ya tengo una muy parecida" (Nota machista: las mujeres siempre tienen algo parecido a lo que a vos te gustó, pero que ellas no quieren comprar). Pero aquí el detalle no es que tengan una parecida, ya que habitualmente tienen 200 carteras, sino que mientras le decía que no, su mirada brillaba a causa de una de las vedettes del local que se encontraba en la otra punta del establecimiento carteril. El fraude empezaba a consumarse...

A todo esto el hombre ya había cambiado su semblante, dado que la señora se acercaba peligrosamente al sector donde están las carteras tamaño valija cuyo precio alcanza valores de 4 cifras. Y encima sumale que esas carterotas poco tenían que ver con la descripción que su mujer le había dado. Si le hubieran visto la cara, decía algo así como: "Yo soy un boludo que le creo a esta yegua y entro como un chorlito, siempre". Les juro que me dió mucha risa, pero al mismo tiempo pude sentir su tristeza, casi que la compartí. Y más cuando intentó esbozar un: "Pero vos no me dijiste que tenías que comprarte una cartera chiquita?".

Y más cuando la yegua le contestó, y aquí está el punto sobre el cual reflexiona este post: "NO, si, pero me acordé que hace poco Lucía (la nena) se compró una re linda y despues le voy a preguntar donde. Y además justo ayer la que uso para salir, cuando vamos a cenar, viste? Bueno, esa justo ayer medio que se rompió y necesito una que pueda usar más seguido también, porque no tengo una asi linda, y tiene que ser más o menos grande porque sino no entra nada. Necesito más bien una de este estilo -señalando un cartel que ostentaba un violento $3900- porque no puedo andar con cualquier cosa, al trabajo (abogada la señora segun pude oír) y ... bla bla bla..."

Esa mujer dió un monólogo de 4minutos que incluyó 150 invocaciones de la palabra "necesito" en un clarisimo (y posteriormente efectivo) intento por convencer al marido de que lo que en realidad necesitaba era ESA cartera en particular por su multi-uso, su polifuncionalidad social y particularmente por su cómoda portabilidad y amplio espacio (era INMENSA). Todas mentiras mal paridas por un irrefrenable deseo de conseguir la presea más valiosa, la cual le permitiría luego presumir frente al grupo de amigas y así elevar su rango dentro de la manada. Escena que ya había imaginado 16 veces en el trayecto desde que dijo "La llevo" hasta que enunció su intención de abonarla en 12 cuotas ante la mirada atónica del pobre hombre que veía escapar $3900 en un aditamento de cuero que jamás llevaría elementos de similar valor en su interior. Todos sabemos que en la cartera llevan boludeces y nunca, repito: nunca, tienen una aspirina o pañuelitos cuando son necesarios.

En mi interior pensaba "Mirá qué hija de puta como le dió vuelta la tortilla al pelado" (porque el tipo era pelado)... pero luego, profundizando en mis comportamientos me di cuenta de que yo también sufro de este sindrome. Aunque esa es historia para el siguiente round...

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Acerca de Sebun

Cantante tres dedos. Escritor lagunero. Futbolista de 30 minutos. Deportista pachorra.
  • http://missjizzle.wordpress.com/ MissJizzle

    Qué ganas usted eh, oír toda la conversación hasta sacar que la señora en cuestión era abogada.
    Me encanta la manera en la que relatás las cosas por que hasta un “Vieja conchuda, la puta madre que te parió” no suena descolocado.
    Como mujer debo decir que me sorprenden situaciones como éstas también, por que como ya dejé en claro varias veces, no soy precisamente Minita al 100%, aunque reconozco que entro a Isadora, por ejemplo y desvalijo el local, llevando accesorios que jamás me voy a poner por tener 55 iguales o parecidos a ese que compré.
    Por empezar, lo que hizo la susodicha en cuestión, fue un berrinche de nena de 15 años, un mero capricho. Es verdad que las mujeres solemos tener muchas carteras, de todos los colores, formas y texturas que puedan existir. Y que algún siquiera son estrenadas, por ese motivo. Abundan en el clóset. Así pasa con la ropa, los zapatos, el maquillaje, en fin … con todo lo femenino, parece que nunca alcanza. Y si, nunca llevamos lo que realmente necesitamos y cargamos solo pavadas que no vienen al caso.
    Volviendo al post, pobre tipo, sinceramente, lo digo desde lo más profundo de mi corazón, pagar casi 4 lucas una cartera y castigar a la plástica en 12 cuotas? Puffff, una locura, no lo hice nunca (honestamente) y no creo hacerlo. Lo considero un despropósito.- Y hablando de eso, por qué él acepta garpar eso? Para ver su mujer feliz o para que no rompa las pelotas 1 mes entero por eso? No sé, eso es para pensar también. O tal vez por que ustedes pueden llegar a hacer lo mismo con algún bicho electrónico nuevo que salga, un plasma para el Mundial, una nueva Mac o lo que sea.

    Es una realidad que todos pasamos por esto alguna vez, yo lo hice en 2 ocasiones en mi enterita vida, una con papá y otra con padrino. Pero con zapatos, iguales estiletos taco aguja, pero uno era color ocre y otro champagne, claramente después de la cara de orto, vino el tema de “Cin, son iguales, que diferencia de color notás?”, pero mi viejo no entendía que con el vestido quedaban distintos, y bue … hicimos uno & uno. Me llevé los dos pares en la misma salida, cumplí mi capricho. Lo copado es que ahora de grande, me rompo el totó yo osea que evalúo bien si es eso o una necesidad (en realidad, nunca lo es).-

    Che hablo mucho no?
    Anyway, esa es mi opinión y humilde aporte.

    Beso enorme nene!