Pagate una siesta

¿Pagate? Si, pagate una siesta. El otro día, mientras iba contento hacia mi flamante trabajo en una gran empresa multinacional de telecomunicaciones que no me pagó para que la nombre y escuchando un rato de radio para informarme un poco, fui abordado por una indignación tamaño Jumbo: ahora la gente paga por dormir la siesta. Bah, en realidad hay gente que pretende cobrarnos para que vayamos a un lugar extraño y lleno de sahumerios y música bajita a dormir la siesta. Quiero pensar que no hay muchos boludos que paguen para dormir la siesta, pero ahora hay gente que ofrece "servicios" de "Siesta Reparadora", tal cual lo llamó la Argentinísima mujer que fue entrevistada en la radio. Más allá de la sorpresa que me produce este "servicio" que va desde los 100p en adelante, debo reconocer que la visión de negocios de este grupete está a la altura de otras grandes narices olfateadoras de giles, como los psicólogos de perros, los spas para perros, y el hijo de puta que le dio el título a "Toti" Pasman, otro gran invento argentino. Decir que encontraron agua adentro de las piedras sería faltarles el respeto, estos chicos encontraron petróleo adentro de un Palito de la Selva. Superaron todas mis expectativas. Y ni siquiera tienen página web, que es el requisito mínimo para que una argentinidad de estas sea, cuanto menos, algo que existe y se puede ver. De más está decir que la conductora del programa no se oía muy convencida de este incipiente negocio.
Luego pienso: ¿nos toman por pelotudos? ¿O es que en verdad nos estamos pelotudizando y no nos damos cuenta y ellos si? Lo mas gracioso de todo era cuando decía: "En realidad, vos dormís 20 minutos, pero el proceso dura casi 50, entre que el 'coach' te hace las preguntas necesarias para saber cuál es tu perfil y bla bla bla". ¿Mi perfil? Mi perfil es el que sale en las fotos cuando salgo de costado, con la nariz torcida y la panza tirada para adelante (pues claro, la panza está de moda). Mi perfil es el que sale en Facebook, o en twitter, o en linkedin, o en alguna de todas las putas redes sociales que hay por ahí, y para eso me gasto en cargar uno por uno. Ahora, mi perfil de "siesteo" si que es algo que me sobrepasa. Está muy lejos de mi comprensión. También introdujo al mundo un nuevo termino: "siestear", que claramente es la acción de dormir siesta. Son unos iluminados, es imposible no verlo.
Volviendo al tema del proceso, si tenes 50 minutos de proceso, y 20 minutos de siesta. Básicamente te comes una horita ahí, por lo cual la hora del almuerzo te la tenes que morfar en el escritorio y comerte el pollo arriba de la computadora, sino no dormís la "siesta reparadora", no alcanza el tiempo. Pero eso no es lo peor, lo peor es que están media hora haciéndote preguntas. Que forrada!! Yo vine a dormir, no a que me interroguen, para eso me robo una verdulería y le contesto las preguntas al oficial de turno, ¿Dónde está la cama? No, no hay cama. ¿Qué? Que no hay cama, te hacen dormir en alguna silla loca diseñada especialmente para dormir siestas. Un siestador, o siestero, o anda a saber cómo corno se llama. Otra contra es que en realidad no dormís, ya que ellos no quieren que llegues al sueño profundo, eso es para la noche. No, los muy hijos de puta te mantienen ahí, al borde, y cuando estás en ese punto sin retorno, ahí donde ya lo tenes... PAF!! Te prenden la musiquita y arriba. Al menos no te tiran el radio-reloj ese de mierda que te suena a las 8 cuando te levantas. Y lo menos de lo menos de todo es que cuando te vas (o cuando entras, eso no lo especificaron) tenes que PAGAR.
En resumen: no dormís, no te acostas en una cama, no tenes tiempo para comer, y ¿encima tenes que pagar 100p? Yo paso, prefiero clavarme una sándwich de mila con jamón y queso y sabes la siesta que me echo después de eso! Ahí nomás, en el comedor de la oficina, sin música, ni sahumerios, y con los 100p custodiados por mi foto carnet dentro de la billetera. A lo sumo deberíamos hacer como en Japón, que en las compañías tienen unos nichitos para echarte un rato, esa te la banco y hacemos siesta multitudinaria (y dije Siesta, no Fiesta, que cabezas podridas).
Yo personalmente me sentí indignado, insultado en mi intelecto (o eso que tengo que simula ser un intelecto), pero a la vez me puso en alerta: ¿somos tan infradotados como para pagar 100p (o más) por dormir una siesta?
Y a la vez también me sentí orgulloso de mis compatriotas: nuestra capacidad para idear cosas completamente descabelladas no tiene límite. Aunque eso no es exclusividad del argentino, debemos reconocer que lo hacemos muy bien!
Saludos, y recuerden que los zapatos de goma son buenos para cuando llueve, porque no ref-falan.
Análisis Básico de la Actividad Zapping
Zapping: Arte de absorber breves imágenes o sonidos producidos al intercambiar señales de cable de forma veloz para satisfacer la necesidad existencial del aburrimiento.
No es ninguna novedad decir que la tele está incorporada en cada ámbito de nuestra vida cotidiana. Ingenieros de todo el mundo trabajan duro a diario para intentar lograr que veamos TV en cada lugar en donde estemos.
Lo que en un momento era propio de una sola habitación como la sala de estar, hoy podemos encontrar televisores en el comedor, baño, auto, celular, etc. La tele nos invade por todos lados y nosotros agradecidos. Es difícil contemplar nuestra vida sin experimentar el placer que provoca la combinación de un sillón, un programa de televisión y tiempo libre.
El origen de esta nota, viene de la fiebre mundialista que ha provocado que comparta muchas horas con otras personas frente al televisor. He intentando ser lo más observador posible en un factor común entre todos, la costumbre de hacer zapping.
Les dejo algunas cosas que se me ocurrieron en el colectivo volviendo a casa fomentado por Guilespi en la Rock & Pop.
- Para una correcta implementación de esta actividad, es fundamental contar con un control remoto ergonómico. Las primeras marcas suelen tener estudios de mercado que concluyen en una correcta ubicación de los botones donde los números están en la parte superior y pegados hacia abajo, se encuentran el subir/bajar volumen y canal. Es fundamental e indispensable el botón de “Canal Anterior”. También se debe contar con formas en la parte inferior para poder calzar los dedos y lograr una posición cómoda que incite a la actividad.
- Uno debe seguir la grilla de programación como a uno mejor le plazca, aunque en pos de optimizar la tarea, se debería comenzar con el canal más bajo (usualmente el numero 2) y empezar a subir, idealmente primero las noticias, luego los deportes y por último las películas. En mi opinión, no se deben ver películas ya empezadas que no hayamos visto, así como tampoco repeticiones deportivas de ningún tipo. Es recomendado saltear los canales de dibujos animados y de países de habla no hispana.
- Uno de los puntos básicos del zapping, es la mejora constante en el ajuste de la velocidad de cambio de canal. A pesar de que las nuevas tecnologías atentan contra este punto, los Plasmas, LCD o LED suelen ser lentos para cambiar de canal en comparación con los antiguos televisores, es necesario entrenar la posición de dedos y manos para generar la mayor velocidad de cambio.
- Se debe comenzar con una pasada en velocidad máxima, intentando recorrer lo más que se pueda la grilla de canales. En caso de llegar al final, se debe ir disminuyendo la velocidad hasta llegar a recorrer un máximo de 5 vueltas de grilla. Llegado ese punto límite, es recomendable buscar una alternativa a la TV o bajar las pretensiones y terminar mirando el canal “Gourmet”.
- El pilar fundamental de la técnica viene dada en la capacidad de una persona en absorber y procesar una imagen o sonido, para que coincida con sus gustos e intereses así como también con experiencias previas. El arte de cambiar de señal en poco tiempo, genera un espacio de imagen y sonido de no más de 1-2 segundos en el que la persona debe procesar, asociar voces, traducciones, subtitulados, imágenes, decorados, logos, etc. y asociarlo con algo de su gusto personal o experiencias previas. Es muy común que terminemos mirando una película o programa por solo hecho de haber escuchado la voz de un actor o su doblaje. Es recomendable hacer el ejercicio diario de intentar, primero sin mirar, reconocer voces y luego, sin sonido, reconocer imágenes.
Invierno con Helado – Causas
Hoy mientras escuchaba a la grosa de Julieta Pink en su segmento de la gorda con helado, dijo algo que me dejó pensando: las heladerías, ahora, abren todo el año. Y es verdad, claro. Todos lo sabemos, no es que descubrió la pólvora tampoco. También recordó, acertadamente, que antes muchas de las heladerías tradicionales se transformaban en “galletiterías” para pasar el frío invernal con algún ingreso que al menos permitiera solventar los gastos y que alcance para pagar la luz.
Arranquemos mejor por el principio: ¿alguien pensó en la causa de semejante cambio? Causa única es muy difícil encontrar, yo mas bien apuntaría a una conjunción de elementos que culminaron en las heladerías de 365 días.
A saber:
Las operaciones de amígdalas: hoy ya casi ni te duelen pero claro, antes te las arrancaban de un manotazo seco, como si fuera el hilito que te quedó colgando del sweater. Ahí iban corriendo a la heladería, a comprar un poco de chocolate amargo para pasar el dolor y entonces… PAF!! “Boca de Dama. $0,75 el kg” SI! 0,75, no había tanta inflación vio. ¿Cómo te ves deglutiendo un coquito con la garganta en rojo? Yo te veo complicado, sabelo.
Los humanos nos hemos vuelto más gordos, o más resistentes al frío. O ambas en realidad, porque cuanto más gordo estás menos frío tenes. Así las cosas, ¿por qué no comer helado en invierno? Así saciaríamos nuestra gula heladera, y recuperamos de paso un poco del frío que la contaminación nos robó. La respuesta es simple, porque el hijo de puta de Pepe, el pelado (que usa quincho, está a la vista) no abre la heladería entre mayo y octubre. Obviamente hoy en día, el bueno de Pepe (no era tan forro al final, el helado ‘taba bueno) ya no usa quincho porque lo gastaban con Silvio Soldán, pesa 40kgs mas, usa bastón y, obviamente, ya no tiene heladería porque las heladerías de barrio fueron arrasadas por las grandes corporaciones heladeras que no voy a nombrar porque no me quisieron poner un peso, ratas apestosas, con lo que te cobran un kilo de helado, hasta en invierno!! ¿A quién se le ocurre?! En fin… la cosa es que las grandes corporaciones heladeras se avivaron de los Pepes y dijeron “Zas! esta es la nuestra! En el invierno está el negocio!” ¿Cómo se le ocurrió? Y la verdad que no lo sé, sino lo hubiera hecho yo, no?
Y por último, el calentamiento global: causa lógica, que cae de madura. Y no lo dejé para el final porque si, sino porque creo que hay un trasfondo de intereses y poder aquí. Hace más calor durante más tiempo, entonces no da para comerte una torta de chocolate con dulce de leche cuando chivas por los 35° que hay afuera. Y es aquí donde las malvadas corporaciones heladeras entran nuevamente en juego: estoy seguro de que han sido ellas las que impulsaron el cambio climático, financiando proyectos malvados como los concursos de camisetas mojadas (nada más caliente que un macho alfa el 15 de enero en el Reef Open), Showmatch (otro elevador de calentura masculina), los vertederos de desechos tóxicos en África y Sudamérica y, por supuesto, el Proyecto Manhattan y todos sus derivados nucleares alteradores del ecosistema. Está a las claras que los únicos beneficiados económicamente de todos estos cuadros icónicos del siglo XX son las heladerías, en claro perjuicio de, entre otros, los pobres panaderos que tantas masitas (secas y finas) no han sabido regalar. Está clarísimo: el cambio climático es culpa de los heladeros, y nadie más que los heladeros. ¿O hacen falta más pruebas?!
Ahora bien: ¿alguien pensó en las consecuencias de semejante cambio? Nosotros sí, pero como se nos derrite el helado, lo dejamos para la próxima.
Saludos, y recuerden: los zapatos de goma evitan que nos quedemos pegados si mordemos un cable pelado.